Crecí cambiándome de ciudad cada cierto tiempo, por el trabajo de mi papá, y con una mamá que eligió cuidarnos y poner su carrera en pausa. Lo que ella hizo fue tremendamente valioso.
Mi mamá fue, y sigue siendo, uno de mis principales apoyos e inspiraciones. Es quien me abraza cuando dudo y me recuerda que puedo, que lo voy a lograr. Gracias a ella entendí algo importante: cuidar también es liderar. Y hoy, una de las cosas que me mueve es reivindicar el rol de quienes cuidan.
Tengo dos hijos: Aurora de 3 años y Máximo de 8 meses. Son mi motor y desafío más grande. Todos los días trabajo por encontrar mi propio camino, uno donde ser mamá y profesional no sean opciones opuestas.